El alabastro es una roca ornamental compuesta principalmente por yeso (sulfato de calcio hidratado, CaSO₄·2H₂O), aunque en algunos casos el nombre también se aplica a variedades de calcita. Suele presentar color blanco translúcido, aunque puede mostrar tonos crema, amarillentos o rosados por impurezas. Tiene brillo sedoso a nacarado, dureza 2 en la escala de Mohs y exfoliación perfecta, con fractura irregular. Es translúcido y aparece en masas compactas de grano fino, fáciles de tallar. Cristaliza en el sistema monoclínico cuando corresponde al yeso. El nombre procede del griego alábastron, término usado en la antigüedad para recipientes hechos con esta piedra. Se forma en depósitos evaporíticos asociados a yesos y sales. En España ha sido muy explotado en Sarral (Tarragona), Fuentes de Ebro (Zaragoza) y Sorbas (Almería). A nivel mundial destacan los yacimientos de Volterra (Italia), Egipto y Derbyshire (Reino Unido). Se utiliza principalmente como piedra ornamental y escultórica, debido a su facilidad de talla y su aspecto translúcido.
